Taiji quan: el universo taoísta
Por Francisco Javier Miñana Patiño
Madrid: Mandala Ediciones, 2002
359 páginas. 24x17 cm. Ilustraciones
I.S.B.N.: 84-95052-78-4 ● 20 €
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Mandala Ediciones
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Revisión por Joan Prat González
Me gustaría comenzar esta revisión señalando que la obra de Javier Miñana, de la editorial Mandala, es una edición de bastante calidad por su encuadernación, por la textura agradable del papel y, por supuesto, por el propio contenido de la obra.
Comienza el libro con unas palabras de agradecimiento a los compañeros practicantes de Javier, y en especial a su Maestro Pedro Valencia, citando a todos los Maestros que le preceden en la enseñanza del estilo Chen de Taijiquan. El Maestro Pedro Valencia es la vigésima generación del estilo Chen.
El libro se compone de cuatro capítulos más un programa de formación de la escuela que representa Pedro Valencia, el cual comprende desde el nivel de Monitor hasta el de Maestro Nacional. En la última parte del libro figura una amplia y bien referenciada bibliografía a la que ha acudido el autor para sustentar los contenidos de la obra.
Cuando se inicia la lectura, se tiene una primera impresión de que se trata de un libro que contiene un estilo muy personalizado de una escuela muy determinada como es la suya, pero a medida que el lector se adentra en la lectura descubre infinidad de información que puede adaptarse a cualquier estilo de Taijiquan o escuela de artes marciales internas.
La primera parte del libro comienza con una reflexión sobre la esencia del Universo. Detalla el movimiento circular y espiral del cosmos, explicando las características del círculo, su fuerza expansiva y de contracción, la relación entre dichas fuerzas, la armonía en el movimiento cósmico, y finalmente realiza una comparación de esta armonía y de este movimiento con el proceder humano y todo lo que le rodea; con ese pulso cósmico en el que estamos envueltos y somos partícipes, que en realidad suponen las bases del Taijiquan para un buen practicante.
La segunda parte del libro está dividida en tres apartados bastante amplios. El primero hace referencia a la historia del Taoísmo, citando personajes históricos tan relevantes como Fuxi, el Emperador Blanco, padre del I Ching o Libro de los Cambios, que ordenó los trigramas de los ocho símbolos, el bien conocido Pakua. El segundo de los personajes que se citan es Shendong, el Emperador Rojo, a quién se le atribuye la descripción de los meridianos de la acupuntura que se utilizan en la Medicina Tradicional China. Huangdi, el Emperador Amarillo, que escribió el Huang Di Nei Jing o Canon de la Medicina Interna del Emperador Amarillo, que constituye la Biblia de la acupuntura. Yu, El Grande, que salió del vientre de su padre con la forma de un Oso, y que tenía el poder de convertirse en oso u hombre a su antojo, que creó la danza llamada El Paso de Yu o Paso de las Siete Estrellas, la constelación de la Osa Mayor como la conocemos hoy en día. Y cómo no, sigue con bastantes datos de Lao Tse, fundador del taoísmo y creador del Tao Te King, apartado donde hace un recorrido de los versos escritos en la obra de este gran Maestro del Taoísmo, buscando la aplicación de las enseñanzas en el Taijiquan. También aparece en el libro una descripción de la escuela interna y de la escuela externa en el Taoísmo.
A medida que se recorre el primer capítulo, uno va encontrando la descripción detallada de la familia del estilo Chen, así como el árbol genealógico que abarca desde la primera generación en el s. XIV hasta la generación actual, todo ello con profusión de datos. Aquí me llama mucho la atención la mención de la importancia de la transmisión oral como enseñanza viva en el Taiji a la que hace referencia el autor, donde cita que aprender con un Maestro un arte interno, aunque la enseñanza se repita cien veces, siempre descubre un pequeño matiz que te abre una puerta al conocimiento. La propia energía que envuelve a un Maestro envuelve en cada enseñanza al alumno en un aprendizaje nuevo, aunque se repita muchas veces.
A través de las páginas también se aprende la numerología taoista, que acerca a la comprensión del Tao, abarcando desde el conocimiento del Yin Yang a los cinco elementos de la filosofía China, con una amplia tabla donde se expone el desarrollo de los hexagramas y su relación en el I Ching.
En resumen, toda esta parte del libro está dedicada a la comprensión de los principios en que se basa la Medicina Tradicional China, con definiciones muy amplias del Chi o Qi, energía que envuelve el mismo Universo, definiendo claramente las clases de Chi. Seguidamente, varias páginas del libro se orientan a que el lector comprenda los recorridos de la energía Chi por los meridianos de la Medicina China, con gráficos de buena calidad, que ilustran claramente lo que el autor quiere transmitir, con una amplia tabla puntos de acupuntura de la Medicina, sin olvidar el estudio de los órganos internos mas importantes en la Medicina China como son el corazón, los riñones, los pulmones, el estomago y el bazo, y el quinto órgano que es el hígado.
Llegados a este punto de lectura nos adentramos en el tercer capítulo, donde se detallan las prácticas de Qigong y se introduce al lector en las prácticas de meditación del Taijiquan, en el sistema de salud y calidad de vida, y en la parte más marcial de los etilos de taijiquan, quizás con más ímpetu por parte del autor en el estilo que él practica que es el Chen Taiji, haciendo muchas referencias sobre el desarrollo y la comprensión de la aplicación de las dos clases de potencia que este estilo aplica, el Chansijing o Método de desenrollar el hilo de seda, aprovechando la energía que nos viene de la tierra, y el método Fajing, la Potencia de ataque.
Otro de los apartados importantes es el relativo a saber interpretar la energía en el Taij con la ayuda de los compañeros. Aquí el autor detalla muy bien aspectos como el escuchar a tu oponente, contactar, manteniendo el cuerpo en contacto siempre en alerta, saber neutralizar para controlar al adversario, y resolver para dominar todos los principios del taiji marcial. El libro también ofrece una buena descripción de los principios de Qinna, prácticas marciales para atrapar, agarrar y llaves marciales, y también buenos consejos para la práctica del Tui Sou o empuje de manos. Asimismo, realiza una breve descripción de las técnicas marciales en combate libre o San sou.
La última parte del libro dedica sus páginas al estudio del Yijing, o I Ching, la revelación que el cielo le hace al hombre para mostrarle su naturaleza, origen y destino, que no es más, tal y como hace referencia el autor, que el comportarse como un microcosmos dentro del macrocosmos que es el Universo, esa relación hombre-universo de que tanto hace referencia el Taoísmo. Así, en el libro encontramos una importante explicación de cómo funciona el oráculo del I Ching, cómo preguntar e interpretar sus respuestas, con los principios filosóficos más significativos de la interpretación de los hexagramas y dando a conocer el modelo taoísta de la formación del Universo, describiendo cada uno de los 8 trigramas que forman los hexagramas y cómo se construye la respuesta respecto al I Ching.
Mi modesta opinión es que la obra de Javier Miñana El Universo Taoísta tiene un valor importante y puede aportar, a la práctica del taijiquan o a cualquier arte marcial interna, fundamentos sólidos que el Maestro Pedro Valencia ha trabajado y dado a conocer a muchos alumnos para el desarrollo de la Tradición a la que pertenece.