Estudio del Tai-Chi
CV Maestro y personal docente
TIENDA VIRTUAL
EXPERIENCIAS PERSONALES
FOTOS AÑOS ANTERIORES
CLASES SEMANALES
CURSOS FORMACION
DONG YUE TAIJI QUAN
FOTOS VIAJES CHINA-EUROPA
FOTOS SEOUL 2009
Seminarios con empresas
FOTOS 2010
CONTACTAR Y AGENDA

Jingang Qigong. Ejercicios de Respiración Chi Kung

Por Shao-ch'ing Yang

Madrid: Miraguano, 1990

112 páginas. 19x13 cm. Ilustraciones

I.S.B.N.: 84-85639-68-5 7 €

 

Revisión por Joan Prat

 

            La obra que hoy traemos a revisión nace de los escritos de un famoso Maestro de Qigong nacido en Changsha, capital de la provincia de Hunan. En su infancia, este Maestro tenía una salud muy débil y aprendió –por suerte– este sistema de ejercicios de dos Maestros famosos. Posteriormente, Sun Zhigao, discípulo de Yang Shaoquing (el autor), confeccionó este libro tras ordenar los manuscritos del maestro.

 

            Después de revisar atentamente el libro Jingang Qigong, mi opinión es que la redacción del mismo es bastante correcta, y la terminología usada es clara y bien argumentada. Se trata de una guía práctica en la cual se desarrollan ejercicios de Qigong, del sistema de Yang Shaoquin.

 

            El Qigong forma parte de la medicina natural china. Fue creado a partir de los estudios continuados que realizaron generaciones anteriores durante mucho tiempo, y es un sistema de ejercicios con el fin de prevenir en su mayor parte, y en algunos casos tratar las enfermedades, fortaleciendo la salud para prolongar la vida.

 

            Hace años, al Qigong se le llamaba Daoyingshu (método para conducir la energía) o Tunafa (método para conducir la respiración). En muchos tratados clásicos de la Medicina tradicional China se explican las teorías del Qigong, y quizás un buen ejemplo es el Huangdi Beijing, el canon por excelencia de la Medicina Interna Huangdi, la obra más importante en la Medicina China.

 

            Actualmente, existen diversos sistemas de Qigong, tales como wujingxi (los cinco animales o aves), yijinjing (de los tendones), o Baduanjing, conocido más concretamente como los ocho brocados. Los sistemas citados son solo un ejemplo de las diferentes variantes que se estudian hoy en día.

            En nuestro país cada vez más se han ido introduciendo diversos sistemas de Qigong, este arte chino que tiene más de dos mil años de antigüedad. En esta guía que nos ofrece el Maesto Yang Shaoquing, divide el Qigong en dos partes: el Yinggong y el Ruangong.

 

            Los ejercicios referentes al yinggong, son también llamados wugong o “ejercicios del luchador”. Por su parte, los referentes al ruangong son más suaves y están destinados al tratamiento y prevención de las enfermedades. Esta segunda serie también se denomina como Qigong Liaofa o “terapia de qigong”.

            Los ejercicios terapéuticos se dividen en Longgong, se realizan en movimiento, y Jinggong, o ejercicios de quietud. El sistema que presenta el Maestro Yang Shaoquing en este libro –el Jingang Qigong combina ejercicios de entrenamiento mezclando la quietud y el movimiento.

 

            El Jingang Qigong es muy antiguo, se cree que lo invento el Maestro Damo, y finalmente se ha ido transmitiendo entre las gentes del pueblo como un método preventivo de las enfermedades fortaleciendo la salud. En los últimos 35 años, este estilo de Qigong se ha enseñado en pacientes de neurastenia, hipertensión, tuberculosis, etc., recuperando muchos de ellos la salud con la práctica diaria.

            En relación a las características del Jingang Qigong, se trata de ejercicios en los cuales se integra la voluntad, la energía vital y la fuerza. Bajo la concentración de la mente y la quietud, combina los movimientos continuos de las extremidades junto a la respiración.

 

            El sistema se constituye de 15 pasos de ejercicios, cada uno de ellos divido en diversas posturas. Estos 15 pasos mueven todas las partes del cuerpo, y se componen de movimientos que se realizan de forma continua, ligera y circular, dentro de una postura cómoda combinado con una respiración larga y profunda.

            Durante su práctica solo es imprescindible la tranquilidad espiritual de la mente, con una conciencia clara de despreocupación, para que el cerebro esté en calma, regulando este control sobre las funciones de los órganos internos y el movimiento de las extremidades.

 

            Tal como se cita en el libro, el practicante debe concentrarse, como en cualquier práctica de Qigong, en el Dantien, centro energético situado a 4 cm. Del ombligo, en esto difiero con el autor, que cita 5 cm.

            Como ya hemos citado, todos los movimientos del sistema Jingang se tienen que combinar con la respiración, ya que según cita el autor, no solo la voluntad conduce la circulación de la energía, sino también lo hace el movimiento, constituyendo una combinación entre movimiento y quietud.

 

            Los ejercicios del inicio y el término del primer paso, san qi shou y san shou shou aumentan el volumen de los músculos respiratorios, haciendo descender la energía al Dantien de forma natural, regulando así la función de los órganos internos.

 

            En definitiva, todos los ejercicios que se explican detalladamente en este libro están basados en el papel que juega la mente como guía principal durante la práctica, haciendo movimientos continuos de los miembros del cuerpo en combinación con varios métodos de respiración que también explica el autor para poder regular la circulación de la energía vital y de la sangre, a través de los meridianos del cuerpo humano, fortaleciendo exteriormente los miembros e internamente los órganos, mejorando la salud y prolongando la vida. De este modo, el Jingang Qigong son ejercicios que combinan externo e interno, movimiento y quietud.