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TÉCNICAS ELEMENTALES DE CAPTURA EN WUSHU, DE WANG XINDE

Revisión para la Universiad de deportes de León,  por Joan Prat, Maestro de wushu de la federación de Beijing.

 

El libro que tengo en las manos, es más una guía de técnicas básicas  simplificadas de wushu, pero muy eficaz delante de un agresor, desarrollando unos ejercicios en sus páginas, con el fin de elevar la capacidad de autodefensa mediante prácticas esenciales de este arte marcial que tiene sus orígenes en China.

 

La guía empieza con una reflexión por parte del autor Wang Xinde, que lleva al wushu a un estado bastante alto de conciencia de lo artístico, buscando en la habilidad de quién lo practica la capacidad de elevar esta práctica a niveles lo suficientemente altos como para destacar en un país como China, algo bastante difícil por la calidad de sus artistas marciales y su alto conocimiento en estas técnicas, gracias al esfuerzo personal de las personas que componen el país y su fuerza de voluntad en el desarrollo de cualquier estilo de defensa y combate mediante el compromiso de la práctica.

 

De cualquier forma, las técnicas que se presentan en este libro destacan por su sencillez en la aplicación de las mismas, fácil de conseguir con un poco de entrenamiento, y muy útiles en un momento crítico de defensa de un agresor o en todo caso con un oponente en competición, combinadas con la preparación física y mental que el autor propone como métodos de entrenamiento.

 

Destacada esta reflexión con solo abrir el libro, Wang Xinde pone de manifiesto detallados conceptos esenciales a mi manera de entender, de carácter interno, para desarrollar con habilidad las técnicas de captura que propone más adelante.

Muestra en este apartado ocho puntos muy importantes y de destacada atención de quién quiere desarrollar el wushu de nivel, haciendo una reflexión detallada de cada uno de ellos, con una mirada personal por parte del autor muy interesante, buscando la calidad de lo que propone como objetivo en el entrenamiento, intentando mostrar que la fuerza en el wushu es más interna que externa, haciendo un recorrido por estos ocho puntos intentando que cualquier lector entienda conceptos importantes en el wushu como son la vista, esencial para poder capturar al oponente, la velocidad en las manos, donde destaca la coordinación en los hombros, los codos y las muñecas para poder utilizar con mayor destreza las treinta y seis técnicas de captura de wushu. Resalta también la importancia en la firmeza de los pasos para establecer un buen enraizamiento en el suelo, la capacidad de la flexibilidad en la cintura, importante para dar giros, esquivar, agacharse, chocar, etc., la respiración, donde me llama la atención el énfasis que pone de la práctica del Qi gong para lograr su máxima expresión, lo cual veo un punto de referencia bueno e interesante, para lograr reunir la fuerza interior, dirigiendo ésta a puntos específicos del cuerpo para la óptima realización del movimiento preciso, la fuerza para descubrir los puntos vulnerables del oponente y realizar la explosión del movimiento, el conocimiento y la experiencia, por que en un combate no se pueden lanzar golpes desesperados, y como último punto cita la serenidad, la calma y el espíritu, suficiente para acabar con el oponente.

 

Una vez desarrollado los ocho puntos anteriores, Wang Xinde entra en una explicación de métodos de entrenamiento para las técnicas básicas del wushu en el cual expone alguna técnica en la primera sección de este apartado, como Zhuanggong o técnicas de

estaca como el las refiere, para entrenar a poder permanecer firmes ante empujones, adiestrando las técnicas de respiración para estimular con la fuerza interna los órganos principales interiores del cuerpo humano, aumentar la solidez en las piernas, incrementar la vitalidad interior del practicante, y concentrar todas la fuerzas para el empleo de las técnicas de captura.

 

En la segunda sección expone técnicas de Bigong con el propósito de aumentar la habilidad de los brazos, mediante un entrenamiento de estos que él mismo relata en su libro, buscando el adiestramiento de la fuerza de los brazos y los músculos abdominales.

 

En la tercera sección muestra técnicas de Zhigong o habilidades de los dedos mediante unos ejercicios, para ganar y desarrollar la fuerza en éstos, tan importantes en las técnicas de captura en el wushu.

En esta sección hace relación a unos ejercicios particularmente de mi agrado por su sencillez de realizar y fácil comprensión para el lector, aunque no sea practicante de wushu, que hacen que con los dibujos que les acompañan y las explicaciones de los mismos sean de gran utilidad.

La cuarta sección esta dedicada al Yangong, atención de los ojos, importantes en el combate por la necesidad de rapidez en la visión, y la capacidad de dirigir la mirada firme y amenazadora al oponente, con el fin de intimidarle. Propone algún ejercicio para desarrollar la calma interior, con trabajos a la salida del sol, buscando por parte del practicante el despertar el interés por la relajación interior y la belleza de la naturaleza, encontrarse uno mismo, casi sin hacer mención de ello, pero con su estrategia lleva al estudiante a la meditación.

 

La quinta y última sección la dedica a ejercicios para aprender a caer y rodar y no hacerse daño. Mediante este entrenamiento propone movimientos para protegerse del ataque con una buena defensa, rápida al moverse, y adaptar los órganos internos a los golpes y las caídas, con el fin de la protección de estos.

 

Llegado a este punto de lectura, profundiza en las técnicas relacionadas al título del libro, desarrollando diecisiete  movimientos de captura de muñecas, 4 de técnicas de entrelazamiento menor y una técnica  de entrelazamiento mayor, todas ellas bien detalladas con figuras que ayudan a comprender al lector y explicaciones con suficiente calidad. La terminología que aplica en el texto es muy correcta, haciendo mención a partes de los huesos de las manos, para la fácil compresión y no permitir el error en el momento de desarrollar el ejercicio.

 

Dando un último punto de vista a esta obra, el autor Wang Xinde, cita el estudio que realiza del wushu, con 204 ejercicios o técnicas aprendidas del monje Jingwu, perteneciente a la escuela Jingang-Chan de wushu, más el desarrollo personal de  21 técnicas creadas por el mismo autor del libro, resultado de sus años de práctica y estudio del desarrollo de las mismas.

 

 

Guía en la que el método de captura tendrá éxito con el entrenamiento del estudiante, entrenamiento físico, mental y combinado con las técnicas de  respiración.

Aunque las técnicas de captura implican métodos aplicados externos, la ingeniosidad es algo que nos viene de adentro.

Los métodos son necesarios, pero sin fuerza interna no suelen ser eficaces, son torpes, y solo con el entrenamiento se gana la interiorización, es un requisito que no puede ser barrido por el adversario

 

El libro está indicado a todas aquellas personas que quieran conocer el wushu y adentrarse en el perfeccionamiento luego con un Maestro, ya que la práctica profunda es difícil de adquirirla solo, pero como guía practica mi opinión es que es buena, sencilla, útil para personas de contextura débil para aumentar su capacidad de defensa, fácil de entender, mostrando de manera simple ejercicios que bien desarrollados llevan a la buena defensa, ya que son movimientos muy eficaces.

 

El apartado del entreno  personal muestra el espíritu de calma que se propone mediante la practica, mostrando un entrenamiento de calidad en sus páginas.

 

Mi opinión es que la calidad de lo que se escribe en el libro nada tiene que ver con la presentación de éste, en su propio formato, muy sencillo y simple por parte de la editorial.

Me quedo con lo interno del libro y su relación del  conocimiento y comprensión del arte del wushu como aspecto interior y espiritual, desarrollando un crecimiento por parte del practicante, y materializando esa visión más meditativa en las propias formas externas como resultado.